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"Nada podemos esperar sino de nosotros mismos"   SURda

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18-12-2016

 

Italia: Tras el referendum, crisis política y crisis financiera

 

 

 

SURda

Italia

Economía

 


Gana el No y la izquierda levanta la bandera

Norma Rangieri

Según Berlusconi, Renzi estaría ya listo para  La isla de los famosos . La realidad le ha sido esquiva al primer ministro y el “reality” es su falaz dimensión.

Lo dice este voto, un terremoto político, y no sólo por el significado que asume en el contexto italiano. Y tras la espléndida votación austriaca [en favor de Alexander Van der Bellen, candidato de los Verdes a la presidencia federal], una firme señal para toda Europa que, desde Viena y Roma, recibe un mensaje de confianza en las instituciones y en las Constituciones parlamentarias.   

La victoria plena e impetuosa del No es fruto de una gran participación popular que rebasa los límites de la consulta referendaria para asumir connotaciones de elecciones políticas. Rozar el 70% de participación aproxima la prueba electoral de ayer a las elecciones de 2013 (se acercaron a las urnas el 75% de los electores), y da la medida de la oposición a la reforma, ciertamente, pero también al gobierno y al liderazgo de quien lo dirige. Renzi tomó nota ayer noche anunciando su dimisión.

Tendremos tiempo y forma de analizar a fondo la geografía de este voto, pero entretanto es evidente que no sólo se tambalea el Palacio Chigi [sede del Gobierno], porque también en el Nazareno [sede del Partido Democrático] habrá que tomar nota de la derrota del PD liderado por su secretario en la batalla de uno contra todos. La derecha y Berlusconi, que nunca han sido paladines de la Constitución, se agarran a un resultado político necesario para mantenerlos con vida. Que vaya a bastar también para reunirlos, ya lo veremos.

Más clara y nítida resulta en cambio la trayectoria del Movimiento Cinco Estrellas, que hasta el final se ha adherido a la campaña movilizando las plazas y las redes sociales con sus figuras más representativas, de Grillo a los alcaldes jóvenes, a los parlamentarios que han mantenido el tipo delante de las cámaras de televisión.

Y, entre todos los vencedores, la izquierda se lleva a casa la bandera de la victoria moral. Una bandera importante, porque ha sido la izquierda, con todas sus asociaciones, de la ANPI [Asociación Nacional de Partisanos] a la [organización sindical] CGIL, la que ha defendido la Constitución sin peros que valgan.

Il Manifesto, 5 de diciembre de 2016

 

Referendo a la italiana y crisis bancaria

Alejandro Nadal

El sistema bancario en Italia es como un espagueti súpercocinado y mal sazonado. No se encuentra el comienzo ni el fin de cada fina tira de pasta. Todas enredadas parecen una serpiente de mil cabezas, pero todas están infectadas de un mismo mal, su cartera vencida. Lo grave es que, como Italia es la tercera economía de la Unión Europea, una crisis bancaria en ese país sería una amenaza mortal para el euro y no podrá ser barrida abajo de la alfombra.

Para el primer ministro Matteo Renzi el referendo del domingo pasado sobre reformas constitucionales habría otorgado un diseño más dinámico a la administración pública para salir de la parálisis política y el estancamiento económico. Pero los críticos de las reformas objetaron la mayor centralización del poder político y económico que resultaría de ganar el  . El resultado fue aplastante: alrededor de 60 por ciento de los votantes rechazaron las reformas propuestas. En algunas regiones donde el desempleo es más elevado (por ejemplo en el Mezzogiorno) el rechazo alcanzó 70 por ciento.

¿Qué tiene que ver esto con los bancos italianos y el euro? Sumida en el estancamiento y el desempleo, Italia afronta además la más grave inestabilidad bancaria de su historia. La verdad es que la economía italiana no se ha recuperado de la crisis de 2008. Desde 2009 la economía italiana ha sufrido una contracción mayor a 10 por ciento y el año pasado apenas creció 0.8 por ciento, lo que ha ido agravando el problema de la cartera vencida que hoy alcanza los 400 mil millones de euros (alrededor de 20 por ciento del PIB).

Después de varios intentos fallidos para rescatar y colocarlos nuevamente en pie, los bancos italianos siguen su descenso al infierno de los números rojos. Entre los bancos más importantes con problemas graves se encuentran Monte dei Paschi di Siena (el banco más antiguo del mundo), Banco Popolare y Unicredit. Todos tienen coeficientes de cartera vencida a capital (más reservas) superiores a 100, lo que significa que no tienen suficientes recursos para cubrir sus pérdidas.

Cuando estalló la crisis financiera muchos bancos italianos estuvieron comprando bonos del gobierno, práctica promovida en su momento por el Banco Central Europeo (BCE). Pero la crisis en Grecia demostró que esa no era una buena idea y el BCE y la Unión Europea (UE) dieron marcha atrás cuando se percataron que el nivel de apalancamiento del gobierno italiano era excesivo. Hoy la política sobre rescates en la UE busca impedir que un gobierno preste ayuda para recapitalizar sus propios bancos y fomenta la idea de que en caso de crisis los primeros en absorber pérdidas sean los inversionistas de dichos establecimientos. Las nuevas reglas pretenden evitar los rescates perversos en los que la irresponsabilidad de los dueños de bancos es recompensada con recursos fiscales mientras la deuda privada se convierte en deuda pública. Esto tiene algo de sentido pero los rescates privados ignoran las interdependencias del sistema bancario y las consecuencias sistémicas de un colapso en uno de los grandes bancos.

La irritación que las nuevas reglas han provocado en Italia es considerable porque existen cientos de miles de pequeños inversionistas que compraron papeles de los bancos deteriorados y hoy ven sus ahorros amenazados. Esto explica una parte del voto de castigo en contra del primer ministro italiano en el referéndum pasado.

Para superar el obstáculo impuesto por las nuevas reglas de la UE, Renzi y su ministro de finanzas Pier Carlo Padoan adoptaron la idea de crear un banco malo, es decir, un banco privado capaz de comprar la cartera tóxica de los bancos italianos más expuestos. El resultado fueron dos fondos especiales, Atlante I y II, para recapitalizar y comprar cartera vencida, respectivamente. Pero los Atlantes no tienen los recursos suficientes para afrontar un problema de esta magnitud. Además de la falta de transparencia en sus decisiones sobre cuáles bancos debían ser ayudados, los fondos no pudieron tranquilizar a los mercados que suponen tendrá que venir tarde o temprano otra inyección de fondos públicos, con lo que la deuda pública aumentará y con ello los problemas de su financiamiento en los mercados de capitales internacionales.

El gobierno italiano y el euro afrontan un serio dilema. Los fondos Atlante (el banco malo) no han podido llevar a cabo el salvamento de los bancos. Pero tampoco es evidente que un gobierno que se ahoga en un pantano de deudas pueda seguir operando este rescate con fondos públicos (la relación deuda-PIB en Italia supera 132 por ciento, lo que ubica a este país en segundo lugar después de Grecia). Y tampoco se ve la salida por el lado de una inyección de recursos de países como Alemania.

La crisis de la banca italiana es también la crisis de los bancos europeos cuyas acciones se han desplomado este año. Así que aunque ya no es válido aquello de que todos los caminos conducen a Roma, lo cierto es que hoy la crisis de los bancos europeos pasa por Italia.

http://www.jornada.unam.mx/2016/12/07/opinion/024a1eco

Norma Rangeri  

(1951) es desde 2010 directora del diario italiano Il Manifesto, en el que lleva trabajando desde 1974, primero como crítico de televisión, experiencia recogida en su libro Chi l´ha vista? Tutto il peggio della tv da Berlusconi a Prodi (o viceversa), Milano, Rizzoli, 2007).

Alejandro Nadal  

Economista. Miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

Fuente:

Varias

Traducción:

Lucas Antón

http://www.sinpermiso.info/textos/italia-tras-el-referendum-crisis-politica-y-crisis-financiera